La casa
Un lugar para vivir
Casa Rural La Rosquilla está pensada para vivir y saborear, cada segundo, cada minuto, cada día de vuestra estancia. Es una casa para disfrutar, para estar cómodo, para crear momentos y vivencias entre compañeros de viaje.
Completamente rehabilitada y equipada con las últimas tendencias
en eficiencia energética.
Entrad, no querréis marchar.

La historia
La Casa Rural La Rosquilla fue en su día la casa de Vicenta, la peluquera de Mandayona. Cortó melenas y arregló mechas a medio pueblo. Muchos de nuestros vecinos recuerdan dónde guardaba los rulos y las tijeras. Con sus herramientas y sus manos te dejaba bien majo.
Hemos transformado la casa, dedicando mucho esfuerzo, respetando su esencia y sus cimientos creando un lugar de acogida. El objetivo es enseñar y mostrar las tradiciones de nuestra tierra. Crear un turismo de los que deja buen sabor de boca, de los que viven
en nuestros corazones para siempre.
Y ahí, en nuestros corazones, es donde está nuestra Matilde.
Que hacía unas rosquillas riquísimas y que quien la conoció sabe que era todo amor.
"Nuestra Mati".
Asentados en pleno Barranco del Río Dulce somos el epicentro de múltiples recursos
de interés que te alimentarán el alma. Conoce la casa, nuestro pueblo y los alrededores.
Mandayona y La rosquilla os esperan.
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Nuestras instalaciones
Reconocimientos nuestros y de nuestro pueblo


